lunes, 24 de octubre de 2016

Día Internacional de Lucha Contra la Violencia de Género

El 25 de Noviembre, declarado por Naciones Unidas como el Día Internacional de Lucha Contra la Violencia de Género, las Mujeres Saharauis queremos expresar nuestra incondicional solidaridad con todas las mujeres del mundo que son víctimas de malos tratos, y recordar que la ilegal ocupación marroquí de nuestro país ha convertido a las mujeres en el principal blanco de la represión con la que se está intentando sofocar la Intifada saharaui en las ciudades ocupadas del Sáhara Occidental.
En todo conflicto, casi siempre las mujeres arrastran la peor parte de los crímenes de guerra, pero en el caso saharaui, las mujeres no son la mera contrapartida con la que humillar a un bando. A diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo musulmán, las mujeres saharauis se han distinguido desde los tiempos de la colonización por su protagonismo activo en la lucha reivindicativa de su pueblo. La política de terror y de represión erigidos en sistema en las zonas ocupadas, es el precio con que han pagado y siguen pagando por no haberse limitado a un papel pasivo en el interior de sus casas y haberse convertido en el motor de una lucha que ha utilizado la reivindicación pacífica como principal munición.
La Asamblea General de las Naciones Unidas eligió el 25 de noviembre como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres para conmemorar el violento asesinato de las tres hermanas Mirabal, que eran activistas de derechos humanos y símbolos de la resistencia y la lucha contra la dictadura de Trujillo en República Dominicana.

En el Sáhara Occidental tenemos innumerables ejemplos de lucha de nuestras mujeres que han sacrificado su vida y sus familias por la lucha del respeto escrupuloso de los derechos humanos. Los testimonios escalofriantes de las Hermanas Fatma y Mamía Salek, que pasaron más de 16 años encarceladas en las mazmorras marroquíes, sufriendo todo tipo de torturas y vejaciones incluida la de ver cómo la vida de sus propios progenitores se desgastaban en la misma cárcel día tras día hasta que murieron allí sin poder abrazar a los suyos, las palizas recientes que ha sufrido Sukeina Jedehlu por el mero hecho de participar en una manifestación pacífica es un  ejemplo  de la violencia que ejerce Marruecos contra los ciudadanos saharauis y que las mujeres afrontan con  coraje y  tesón .

Numerosas organizaciones defensoras de Derechos Humanos tales la prestigiosa Amnistía Internacional y la americana Human Rights Watch han corroborado en sus informes condenando los más flagrantes atropellos a los derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos.
Desde que estallara  la segunda Intifada saharaui en las zonas ocupadas, nuestras principales ciudades están sitiadas a raíz de la entrada en escena del ejército marroquí con todo su arsenal de armas y material militar, lo que representa una nueva y peligrosa situación cuyas consecuencias pueden llevar a un verdadero baño de sangre.

Muchos activistas saharauis de Derechos Humanos fueron y siguen encarcelados acusados de ser los artífices de las numerosas manifestaciones pacíficas de reivindicación de libertad y de justicia.

Los  presos políticos condenados por organizar el campamento de Gdeim Izik siguen hacinados en las tenebrosas celdas  de las cárceles marroquíes. La UNMS con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Genero exige  a la ONU que celebre de una vez el referéndum de autodeterminación que debe resolver éste problema de descolonización para poner fin a la mayor violación , la ocupación de nuestro país.