viernes, 12 de abril de 2013

LA ONU INSTISTE EN QUE CHRISTOPHER ROSS RECOGE EN SU INFORME LA DISPOSICIÓN DE LOS JÓVENES SAHARAHUIS A REINICIAR LAS HOSTILIDADES CON MARRUECOS


El informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la situación relativa al Sáhara Occidental condensa los acontecimientos ocurridos en este último año, hechos que la MINURSO y los diferentes Enviados Especiales de la ONU han registrado en torno al conflicto saharaui. Ban Ki-Moon ha presentado el informe ante el Consejo de Seguridad poco antes de que finalice el periodo de mandato de la MINURSO, que será el próximo 30 de Abril. Muchas razones para congratularse y, también, otras muchas para temer una decisión no favorable a las demandas de los y las saharauis. La ONU se hace cargo de la delicada situación que vive la población refugiada, así como queda constancia de la explotación de recursos naturales en el Sáhara Occidental y de las reivindicaciones respecto a los derechos humanos, civiles, políticos, sociales y económicos de los saharauis.

La cuestión de los Derechos Humanos se plantea como elemento clave para la solución del conflicto y se insta a contemplar en la renovación del mandato de la MINURSO a que haya una vigilancia independiente, imparcial, amplia y sostenida de la situación en los territorios ocupados del Sáhara Occidental y en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia).


Han sido precisamente las denuncias sobre las sistemáticas violaciones de los derechos humanos de la población saharaui la causa central de las visitas del Enviado Especial Wolfgang Weisbrod-Weber, del Relator Especial sobre la Tortura, Juan Méndez, y del Enviado Personal de Ban Ki-Moon, Christopher Ross, a las zonas ocupadas y a los campamentos de refugiados. Durante estas visitas, y a fin de ampliar los contactos más allá de los interlocutores oficiales, se incluyeron reuniones con representantes de la sociedad civil, en concreto grupos de jóvenes, estudiantes, mujeres, profesores universitarios y dirigentes de partidos políticos.

Según se detalla en el informe, Christopher Ross expresó en los campamentos su gran frustración por la incapacidad de la ONU de organizar un referéndum de autodeterminación, así como puso de relieve ante el Secretario General su preocupación porque las generaciones segunda y tercera de jóvenes están muy frustradas, no sólo por la falta de progreso en las negociaciones sino también por la inexistencia de oportunidades de empleo. Al parecer, muchos le expresaron apoyo a maneras de proceder radicales, como reanudar las hostilidades contra Marruecos o pedir a la MINURSO  que reconociera su impotencia y se marchara. El Enviado Especial les instó a la moderación y a la paciencia, señalando que tales acciones causarían grandes perjuicios.
 Considera Ban Ki-Moon en relación al plan de medidas de fomento de confianza, que el incremento de las visitas familiares residentes en territorios ocupados sigue siendo la manera más apreciada de mantener los vínculos familiares saharauis, para lo que solicita al Consejo de Seguridad que la MINURSO la incorporación de 6 agentes de policía de las Naciones Unidas, a quienes propone desplegar lo antes posible para enfrentar el volumen de trabajo y las nuevas operaciones que se plantea enfrente la Misión en este nuevo mandato.