martes, 12 de marzo de 2013

Aminetu haidar declara mañana en la Audiencia Nacional sobre el Genocidio marroquí en el Sahara Occidental


Aminetu Haidar declarará finalmente en la Audiencia Nacional sobre genocidio marroquí en el Sahara Occidental.
La defensora de los derechos humanos saharaui, Aminetu Haidar, declarará mañana  miércoles 13 como testigo en el procedimiento contra altos cargos de Marruecos acusados de genocidio en el Sahara Occidental. La causa abierta en la Audiencia Nacional por genocidio y torturas cometidos en el Sahara Occidental entre 1976 y 1987 vuelve a cobrar impulso cuatro años y medio después de que varias asociaciones de familiares de presos y desaparecidos presentaran la querella. Se investiga a 13 altos responsables marroquíes, entre ellos, Hosni Bensliman, jefe de la Gendarmería Real, nombrado por el monarca en 1985. Se trata del único alto cargo de la seguridad nombrado por Hassan II que mantiene su puesto en la etapa de Mohamed VI. Sobre Bensliman pesa además una orden de detención internacional instada por Francia por su implicación en el asesinato del opositor marroquí Mehdi Ben Barka, en 1965.

El juez español Baltasar Garzón abrió el procedimiento en 2007, pero la instrucción quedó paralizada tras una comisión rogatoria cursada a Marruecos en octubre de 2008 y que jamás fue respondida. El magistrado pedía al reino alauí que notificara la querella a los implicados, preguntaba si los hechos habían sido investigados en Marruecos y solicitaba datos sobre la identidad de las víctimas y el lugar de inhumación. El sustituto de Garzón, Pablo Ruz, reactivó en noviembre la investigación y el pasado jueves, con el informe favorable del fiscal, citó a los 14 testigos saharauis. La querella, presentada en septiembre de 2006, se dirigía en principio contra 31 marroquíes a los que se responsabilizaba de la desaparición de 542 personas después de que España abandonara el Sáhara Occidental en 1975. No era la primera vez que se ocupaba del asunto. Nueve años antes el magistrado recibió una querella presentada por genocidio del pueblo saharaui contra el rey Hassan II que no prosperó por la inmunidad de la que gozaba como jefe de Estado.